Caseum amigdalar: piedras en las amigdalas

¿Alguna vez has visto bolitas blancas en el interior de la garganta? Posiblemente se trate de caseum amigdalar, te contamos qué son los caseum de la garganta, cuáles son sus síntomas, causas y cómo tratarlos.

¿Qué es el Caseum amigdalar?

Quizá nunca lo hayas oído por su nombre, caseum amigdalar, pero tal vez si lo hayas padecido, alrededor del 12% de la población tiene Caseum.

El caseum en la garganta hace referencia a la aparición de una especie de bolitas blancas o amarillentas en la parte interna de la garganta compuestas por bacterias. Estas acceden al interior de nuestra garganta junto al aire al inhalar, en el interior se mezclan con otros elementos como restos de comida, mucosidades, restos de queratina, etc. Esta mezcla de elementos termina colocándose en las irregularidades propias de las amígdalas, donde se crean pequeños huecos en los que se forman dichas bolitas, dando lugar al Caseum amigdalar.

Síntomas del Caseum en la garganta

El principal síntoma de las personas con caseum amigdalar es el mal aliento, este está generado por los tonsilolitos, la masa que se aloja en los pequeños agujeros amigdalares tienen un desagradable olor que acaba produciendo el llamado mal aliento.

El mal aliento causado por el caseum amigdalar suele provocar otros problemas a las personas que lo sufren, como vergüenza al estar con otras personas debido al rudo olor del mal aliento. El fuerte mal aliento o halitosis amigdalar provoca situaciones sociales muy complicadas, algunas de las personas con este problema han acabado padeciendo otro tipo de enfermedades psicológicas como ansiedad incluso depresión.

Otros síntomas propios del caseum amigdalar son el dolor de garganta, dificultad o molestia al tragar, alteración del gusto, presencia de ronquidos al dormir o incluso en algunos casos puede producir dolor en los oídos.

Causas del Caseum amigdalar

Las posibles causas por las que pueden surgir tonsiolitos bucales son una mala higiene bucodental o gran cantidad de bacterias orales.

Cuando no mantenemos una buena higiene bucodental esto da lugar a la formación de piedras, que acaban convirtiéndose en tonsiolitos, responsables de la aparición de caseum amigdalar.

Por otra parte, el uso de medicamentos que provocan sequedad bucal también favorecen la mayor acumulación de moco o bacterias en las cavidades bucales pueden ayudar a la formación de Caseum amigdalar.

Causas Caseum amigdalar

¿Cómo eliminar el Caseum en la garganta?

En algunos casos el caseum no necesita un tratamiento ya que con una buena higiene bucal consigue desprenderse de forma natural de la pared de las amígdalas, en el caso de que los síntomas impidan a la persona que lo sufre llevar una vida normal existen tratamientos para poder eliminar el caseum en la garganta.

Hacer gárgaras

Uno de los remedios para suprimir el caseum amigdalar es hacer gárgaras con agua tibia y una cucharada de sal, realizamos gárgaras con la disolución 2 o 3 veces al día y durante unos 20 segundos cada una.
Si la idea de hacer gárgaras con agua y sal no te termina de convencer por su sabor también puedes realizarlo con enjuagues bucales, pero es importante que estos no contengan alcohol. El alcohol favorece el resecamiento de la zona pudiendo aumentar el Caseum.

Limpia con un bastoncillo las amígdalas

Otra opción es quitar placas de la garganta con un bastoncillo, sin aplicar demasiada fuerza en la zona para no crear ninguna lesión en los tejidos. Esta técnica no es recomendable ya que podemos hacernos daño o infectar más la zona.

Cirugía en las amígdalas

Solo en los casos más extremos en los que el tratamiento realizado por un médico no han dado buenos resultados y los síntomas son muy molestos es necesario recurrir a la cirugía.
Cuando esto ocurre se realiza una amigdalectomía, que se trata de la retirada de las amígdalas del paciente.

Criptolisis amigdalar con láser

La criptolisis amigdalar es una técnica para eliminar el caseum de las amígdalas mediante láser, poco invasiva y sin dolor. Es un proceso muy rápido y efectivo, pudiendo dar el alta tras la intervención.

Pero como decimos esta es la última opción, si padeces caseum amigdalar nuestra recomendación es acudir a un profesional que comience un tratamiento.

Ahora que ya conoces todo lo que debes saber sobre el Caseum amigdalar te recordamos la importancia de una buena higiene bucal para evitar su aparición. En el caso de que ya lo padezcas te recomendamos acudir a un médico de confianza para que te ayude a ponerle una solución rápida e indolora.