Aproximadamente 600.000 hombres en España padecen o han padecido fimosis a lo largo de su vida, se trata de una dolencia muy común. Te contamos todo lo que debes saber sobre la fimosis y su tratamiento.

¿Qué es la fimosis?

La fimosis se trata de la imposibilidad para mover la piel del prepucio, imposibilitando su bajada. Esto provoca una estrechez del prepucio, provocando dolor al mantener relaciones sexuales o con la masturbación, ya que la piel de éste no desciende correctamente. También puede ocasionar dolor a la hora de orinar.

Es muy importante tratar la fimosis a tiempo, ya que puede complicarse dando lugar a una infección del glande o parafimosis, punto en el cual el prepucio no puede volver a su estado habitual.

Tipos de fimosis

Hay distintos tipos de fimosis, en primer lugar se puede clasificar por el momento de su aparición.

Si la fimosis aparece al nacer, se trata de una fimosis congénita, la más común. Sin embargo también puede aparecer en otro momento de nuestras vidas, en este caso se trataría de una fimosis adquirida. En el caso de la fimosis adquirida puede deberse a una inflamación, falta de higiene, traumatismo local, etc.

Fimosis según gravedad

Por otra parte podemos clasificarla en 5 tipos según la gravedad de esta.

Comenzamos con el grado 1, el grado más leve de fimosis. En este caso se puede retraer totalmente el prepucio, sin embargo la base del glande no llega a descubrirse.

En el grado 2 podemos retraer el prepucio pero no pasa de la zona más ancha del glande.

En el grado 3, podemos retraer el prepucio únicamente hasta el orificio urinario.

En el grado 4, hay demasiada acumulación de piel, lo que evita que podamos retraer el prepucio hasta ver siquiera el glande.

Por último, en la fimosis de nivel 5, la más grave, no podemos retraer el prepucio, lo que imposibilita llegar hasta el glande.

El diagnóstico de la fimosis, y su fase, debe realizarla un urólogo, pero el diagnóstico es visual. Con una inspección de la retracción del prepucio puede establecer si se trata de fimosis, y en qué grado. Es importante que sea un médico quién lo diagnostique para eliminar sospechas sobre infección, balanitis u otro tipo de enfermedades.

Tratamiento: la Operación de fimosis la mejor opción

Una vez tengamos el diagnóstico pasaremos al tratamiento.

En primer lugar, si se determina inmovilidad del prepucio en niños menores de 10 años, no suele ser un problema, ya que esta movilidad se desarrolla muchas veces durante la pubertad.

En los casos de mayor edad se pueden establecer ejercicios para retraer el prepucio de forma periódica hasta conseguir la total retracción necesaria. Para estos ejercicios en ocasiones se aplican también cremas con esteroides según las necesidades concretas del paciente.

Operación de fimosis la mejor opcion

Aunque existen formas de tratar la fimosis, generalmente la más eficaz es la operación.

La circuncisión es como se conoce a la operación destinada a acabar con la fimosis. Se trata de una operación sencilla en la que se retira parte del prepucio, o esté en su totalidad.

Si el problema fuese que el frenillo es demasiado corto existen otras opciones como la frenuplastia o prepucioplastia.

El tiempo de recuperación dependerá del paciente, pero en términos generales, a las 3 semanas aproximadamente estará recuperado y podrá retomar su vida sexual con normalidad. Igualmente, ante cualquier duda o molestia es aconsejable acudir al cirujano.

Si sientes dolor al retraer el frenillo, o sientes que no eres capaz de bajarlo lo suficiente te recomendamos ponerte en contacto con un urólogo. En nuestro centro de salud contamos con un equipo de urólogos especializados a tu total disposición. No dudes en ponerte en contacto con nosotros y cuidar la salud de tu pene.