Síndrome de colon irritable: Qué es, síntomas y tratamientos

El síndrome de colon irritable es una enfermedad crónica la cual sufren seis de cada diez personas en nuestro país. En España, dos de cada cinco personas desconocen qué es el Síndrome del Intestino Irritable, si eres una de ellas te encuentras en el sitio adecuado.

A continuación, te explicaremos más sobre esta enfermedad, sus síntomas, causas y tratamientos.

¿Qué es el síndrome de colon irritable?

El síndrome de colon irritable o también denominado Síndrome del Intestino Irritable es conocido como un trastorno que afecta al intestino grueso. Los síntomas que se presentan al padecer el síndrome de colon son cólicos, dolor abdominal, hinchazón abdominal, gases y estreñimiento o diarrea.

El síndrome de colon irritable se trata de un trastorno crónico que se debe de ir controlando a largo plazo.

¿Quién puede padecer el síndrome del intestino irritable?

El síndrome de colon irritable suele darse en mayor medida por las mujeres (14-24% frente al 5-20% en los varones).

Este síndrome suele aparecer en mayor medida antes de los 35 años, y va disminuyendo a partir de los 60 años.

Como parece lógico, esta enfermedad suele ser más frecuente en pacientes con otras patologías digestivas funcionales, en mujeres con alteraciones ginecológicas y en pacientes con enfermedades psiquiátricas.

Síntomas de colon irritable

Como ya hemos comentado anteriormente los síntomas más comunes cuando se padece el Síndrome de Colon Irritable son:

  • Dolor abdominal.
  • Distensión abdominal.
  • Alteración del ritmo intestinal.
  • Meteorismo.

A continuación, los explicamos más detenidamente.

Dolor abdominal

Se padece en general de manera leve o de moderada intensidad, su duración es inferior a las dos horas y el dolor va disminuyendo tras la defecación.

Distensión abdominal

Este síntoma se va desarrollando a lo largo del día y son referidas debido a “exceso de gases”.

Alteración del ritmo intestinal

Suelen manifestarse en mayor medida a través del estreñimiento o de la diarrea, o de forma alterna estreñimiento-diarrea.

Meteorismo

Al igual que la distensión abdominal este síntoma también se va desarrollando a lo largo del día y suele deberse a “exceso de gases”. Además, es frecuente sentirse saciado de manera precoz tras la ingesta, también se padece náuseas, vómitos y ardor torácico.

¿Cuáles son las causas del intestino irritable?

En la actualidad, no se ha encontrado ningún mecanismo único que explique por qué los pacientes que padecen colon irritable sufren estos síntomas de forma crónica y varias veces a lo largo del tiempo.

Por una parte, a rasgos generales, se ha demostrado que existen alteraciones de la movilidad y/o de la sensibilidad digestiva, influenciadas por factores psicológicos.

¿Cuáles son las causas del intestino irritable?

Por otro lado, también encontramos diferentes alteraciones que pueden influir en este tipo de trastorno como son: gastroenteritis, intolerancias alimenticias, alteraciones hormonales y factores genéticos.

Tratamiento para el colon irritable

Se podrán iniciar diversos tratamientos en función de la naturaleza e intensidad de los síntomas padecidos.

En primer lugar, encontramos como tratamiento las medidas higiénico-dietéticas, y si fuera posible con la colaboración de la Unidad de Nutrición y Dietética ya que se conseguirá diseñar una dieta más adecuada para cada caso.

Por otra parte, dependiendo del grado de intensidad de los síntomas se aconsejará un tratamiento farmacológico dirigido a controlar el síntoma que el paciente padezca.

¿Cómo prevenir el síndrome de colon irritable?

Cómo la mayoría de enfermedades no existe ninguna fórmula para asegurar que no padecerá cualquier síndrome u otra enfermedad a lo largo de su vida, pero sí que existen una serie de cambios o rutinas que ayudaran a evitar que aparezca en concreto este tipo de síndrome, como:

  • Evitar alimentos y bebidas que estimulen los intestinos (cafeína, té o las bebidas de cola).
  • Comer porciones más pequeñas.
  • Incrementar la fibra en la alimentación.

En definitiva, llevar una alimentación adecuada, hacer ejercicio, y llevar una vida sana y activa es uno de los mejores tratamientos que se deben llevar a cabo para afrontar esta enfermedad.